Cuidados para tener un rostro radiante

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La cara es la parte de nuestro cuerpo que está más tiempo expuesta a las influencias externas y donde la piel es más sensible, por lo que exige mucho más cuidados.

Sigue los siguientes consejos para tener un rostro radiante y fresco!

Utiliza cosméticos adecuados para tu tipo de piel y a tu edad.

 

Antes de comprar un producto lo primero que debes hacer es determinar cuál es tu tipo de piel. Esto te ayudará a cuidar tu rostro con los productos más adecuados.

Si aún no sabes cual es tu tipo de piel, a continuación verás las principales características de cada tipo, pero ten en cuenta que estos son conceptos generales y por lo tanto, si no estas segura, lo mejor es que acudas a tu dermatólogo o esteticista, pues ellos son los que mejor te pueden confirmar que tipo de piel tienes.

Piel Normal

La piel normal es la más equilibrada, es lisa y sedosa. No brilla pero tampoco está seca. No suele tener granos ni espinillas. Los poros son poco visibles y el tono es más uniforme.


Piel grasa

La piel grasa tiene un aspecto irregular, brillante y graso. Apenas muestra arrugas por la sequedad. Tiene poros dilatados, suele presentar granos y espinillas y es propensa a los puntos negros.

Piel mixta

La piel mixta presenta zonas grasas y zonas normales o secas.

Las zonas grasas se encuentran en la llamada Zona T (Frente, nariz y barbilla) En esta zona la piel presenta un aspecto brillante, poros dilatados y pueden aparecer imperfecciones. Las zonas normales o secas (Mejillas y sien), suelen tener menos brillo, los poros menos abiertos, rugosidad al tacto y pueden tener un aspecto tirante. En ocasiones puede agrietarse y descamarse.

Piel seca

La piel seca es áspera al tacto, fina y frágil, se siente tirante por la falta de flexibilidad, sobre todo después de la limpieza; suele presentar zonas de enrojecimiento e irritación. No suele mostrar granos o espinillas. A causa de la sequedad, puede descamarse y formar pequeñas arrugas prematuras.

Piel sensible o alérgica

Este tipo de piel presenta enrojecimiento, sobre todo en el área de la boca, causado por factores ambientales que no afectarían a una piel normal. Estos factores pueden ser, cambio de temperatura, calefacción, aire acondicionado, cosméticos, ciertos alimentos y hasta frotarse la piel.

Limpieza y cuidados.

Si tu tipo de piel es normal

Una piel normal constituye una capa protectora estable que produce la cantidad de grasa necesaria, prácticamente no debería presentar problemas de piel, pero no es perfecta, también es sensible al paso del tiempo, por lo que es importante aplicar los cuidados adecuados para mantenerla en ese estado y así evitar que cambie a piel seca o grasa.

Limpieza

Si tienes una piel normal solo necesitas:

  • Una limpieza en la noche para eliminar las partículas de maquillaje y de suciedad. Utiliza una leche desmaquillante y limpiadora + tónico.
  • Una limpieza en la mañana con agua templada y solo un poco de leche limpiadora + tónico. Utiliza productos con PH neutro y libres de agentes tensoactivos.  

Cuidado

La piel normal necesita un cuidado con productos que no aporten demasiada grasa o humedad, pero que tampoco reseque la piel.

Procura utilizar una crema humectante de dia con proteccion solar UV SPF 15 en verano. Esto aportará humedad a la piel y evitará que la epidermis se vaya secando con el tiempo.

Aunque no son desaconsejables los cuidados excesivos y las limpiezas demasiado frecuentes, la piel normal, como los otros tipos de pieles requieren del uso de mascarillas y exfoliantes para ayudar a eliminar las impurezas de la capa superficial de la epidermis, sobre todo cuando se usa maquillaje con mucha frecuencia.

Mascarillas:  Una vez por semana, alterna entre una purificadora y una humectante.

Exfoliación: Usa un exfoliante suave una o dos veces por mes.

Si tu tipo de piel es grasa

La piel grasa produce más sebo y sudor que los otros tipos de piel. Por lo que el mayor inconveniente es el aspecto brilloso y la formación de espinillas y granos, además, debido a que los poros están dilatados, es propensa a la acumulación y cultivo de impurezas. Pero debes tener cuidado con el uso de productos agresivos como las soluciones alcohólicas, jabones de Marsella o astringentes, ya que, además de que pueden provocar una mayor producción de sebo, dañarían la capa ácida de protección de la piel.

Limpieza

Al presentar poros dilatados las pieles grasas son propensas a acumular gérmenes y bacterias, por lo que requieren de una limpieza a fondo pero con productos suaves como leches, geles, agua micelar y  jabones suaves propios para este tipo de piel.

Desmaquillate y limpia tu piel por la mañana y por la noche. Usa siempre un tónico para pieles grasas, estos por lo general tienen un contenido alcohólico que inhibe las inflamaciones y sirven como antisépticos, pero sin irritar la piel.

Cuidado

La piel grasa necesita un cuidado especial con productos que ayuden a que la piel se aproxime al estado normal, controlando la producción excesiva de sebo y evitando que se obstruyan los poros. Utiliza cremas de día y de noche que sean relajantes, matizantes, que aporten humedad, pero que sean libre de aceite. Sobre todo si te expones al sol, y en verano debes optar por una humectante de día con filtro solar.

Para prevenir granos o espinillas utiliza una mascarillas de arcilla y un exfoliante suave para tu tipo de piel,  una o dos veces por semana.

Si te salen granos, lo mejor es no tocarlos y aplicar un lápiz corrector antibacterial para disimularlos.

Si tienes tendencia al acné, lo mejor es que visites a un dermatólogo, ya que el acné es una enfermedad de la piel que necesita de orientación profesional.

Si tu tipo de piel es seca

La piel seca se caracteriza por no producir suficiente grasa y falta de humedad. Como consecuencia, su apariencia es fina y mate, se siente tirante, áspera y escamosa al tacto.  Por este motivo tu objetivo debe ser estabilizar la capa protectora de la piel y proveerla de suficiente humedad.

Limpieza:

Utiliza una leche limpiadora suave de pH neutro adecuada para tu tipo de piel.

Desmaquillate y limpia tu piel por la mañana y por la noche. Utiliza un tónico o loción libre de alcohol.  

Cuidado

Las cremas adecuadas para este tipo de piel deben aportar, no solo humedad, sino también nutrientes para ayudar a reparar su capa protectora. Utiliza una crema humectante de día que contenga filtro solar y una crema de noche que sea relajante y que aporte humedad.

En el mercado existen muchos productos adecuados para tu tipo de piel, procura elegir el que se adapte a la edad de tu piel.

Evita en lo posible la exposición al sol, el viento, el frío, el jabón, el agua con cal o cloro, ya que estos pueden agravar la sequedad de tu piel.

Mascarillas:  Una vez por semana, alterna entre una relajante y una humectante.

Exfoliación: Usa un exfoliante suave una o dos veces al mes.

Por lo general con los cuidados adecuados, este tipo de piel puede mejorar y normalizarse. Pero si las molestias persisten, lo mejor es que vayas a un especialista.

Si tu tipo de piel es mixta

Aquí la perspectiva sería cuidar la piel por zona para evitar, por ejemplo que productos adecuados para la Zona T empeoren las zonas secas. Pero utilizar un producto para cada zona sería abrumador! Por suerte existen en el mercado productos para pieles mixtas, que equilibran las zonas grasas y  aportan humedad en las zonas normales o secas.

Limpieza

Desmaquillate y limpia tu piel por la mañana y por la noche. Utiliza una leche limpiadora suave para pieles mixtas (de normal a graso). Aplica un tónico o loción para tu tipo de piel.

Cuidado

Utiliza una crema humectante de día que contenga filtro solar y una crema de noche adecuada a tu tipo de piel, que sea relajante y que aporte humedad.

Mascarillas:  Una vez por semana, alterna entre una relajante y una humectante.

Puedes aplicar una mascarilla astringente y purificante solo en la zona T, una o dos veces por semana.

Exfoliación: Usa un exfoliante suave dos veces al mes solo en  la zona T y una o dos veces al mes en ambas zonas.

Si tu tipo de piel es sensible o alérgica

Este tipo de piel no la afectan solo los factores externos, sino también el uso de cosméticos y productos de limpieza y cuidado no adecuados para este tipo de piel, por lo que hay que tener sumo cuidado a la hora de elegirlos.

Limpieza

Escoge una leche limpiadora para piel sensible o una loción micelar  y utiliza agua termal para calmar.

Cuidado

Utiliza solo productos adecuados para tu tipo de piel y mantente fiel a una sola línea.

Evita productos con colorante, alcohol, esencias, silicona.

En la medida de lo posible evita los baños muy calientes y los saunas.

Mascarillas:  Utiliza una mascarilla relajante y humectante dos veces por semana.

Exfoliación: Utiliza un exfoliante suave y purificante una vez al mes.

Consejos generales.

  • Limpiar. Desmaquillar y limpiar el rostro antes de dormir. Por la mañana solo utilizar agua templada o si se requiere, utilizar solo un poco de leche limpiadora.
  • Tonificar. Después de la limpieza es importante el uso de un tónico o agua termal para tonificar, calmar y refrescar la piel.

  • Proteger y Humectar.
    Utilizar una crema humectante de día con protección UV adecuada para el tipo de piel.
  • Exfoliaciones regulares. Cada dos o tres semanas para pieles normales, grasas mixtas y secas, y cada cuatro o cinco semanas para pieles sensibles. Esto ayudará a eliminar las escamas y fomentar el riego sanguíneo.
  • Relajación y cuidado profundo. Aplicar regularmente una mascarilla adecuada al tipo de piel, una o dos veces por semana.
  • Dormir bién. Esto ayuda con el proceso de generación de la piel que ocurre por la noche. Utilizar una crema de noche adecuada ayudará a fomentar este proceso.
  • Vida saludable. Tomar suficiente agua, comer saludable, no fumar, limitar la cafeína y el alcohol y tomar vitaminas.

 

Espero que te haya gustado este artículo.  Hasta el próximo post!

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